ANÁLISIS: NEED FOR SPEED

Fecha de estreno: 3 de noviembre de 2015
Desarrolladora: Ghost Games
Distribuidora: Electronics Arts
Genero: conducción
Plataformas disponibles: PS4, Xbox One y PC
Plataforma analizada: PS4
Desde 1997, con Need for Speed 2, EA ha tenido siempre la costumbre de lanzar su videojuego de carreras más famoso año tras año. Esa costumbre se ha perdido con este nuevo Need for Speed (sin subtitulo detrás). Quizás sea porque el año pasado fue el vigésimo aniversario de la saga y la hayan querido dejar reposar… Sea como sea, creo que le ha sentado bastante bien.
Este nuevo Need for Speed es más de todo lo que la saga ha podido dar hasta ahora y es un resumen de toda la historia de los Need for Speed. Así lo han querido plasmar en las cinco formas de jugar: velocidad (el título del juego lo dice todo), estilo/diseño (que se basa en los derrapes), tuneado (muy presente en los Underground), equipo (es 100% online y eso tiene mucha importancia en el juego) y forajido (muy presentes en los últimos juegos de la saga donde hay grandes persecuciones policiales).

 

 

A pesar de que tenemos estas cinco posibilidades, este Need for Speed es muy directo y muy arcade. Nada más empezar ya se sabe lo nos va a dar: acción y conducción arcade a raudales. Como hay cinco formas de jugar, hay cinco tipos de pruebas diferentes, cada una de ellas asociadas a un personaje en concreto dentro del juego que poco a poco iremos conociendo a través de la historia (cada cual más macarra y estereotipado que el anterior, pero no dejan de resultar curiosos). Todas y cada una de esas pruebas dan puntos de experiencia o, como aquí se llaman, puntos REP (de reputación), eso sí, dependiendo del estilo de prueba en el que compitas ganarás más REP de uno u otro. Por ejemplo, los “sprints” nos darán más puntos de REP de velocidad y las pruebas de derrapes nos darán muchos más puntos de REP de estilo. De esta forma los puntos REP no solo nos sirven para ir subiendo nuestro nivel de reputación general en el juego, sino que también valen para definir nuestro estilo de conducción.
Aunque la historia en este Need for Speed no deja de ser algo meramente secundario, a mí me ha resultado bastante curiosa la forma de integrar actores y localizaciones reales con los coches virtuales. Pero, como digo, el objetivo principal en cada vídeo que nos salta es conducirnos hacia la siguiente prueba o carrera, haciendo que nada más nos importe y, que nos olvidemos hasta de lo que nos han dicho esos personajes. Tampoco creo que esto sea un punto negativo en un Need for Speed, ¿buscamos una gran y profunda historia o una buena jugabilidad que nos haga querer seguir corriendo y compitiendo?
Técnicamente el equipo de Ghost Games ha hecho un gran trabajo. Todo en Need for Speed está bien diseñado, desde la ciudad, que es muy extensa y detallada con escenarios cien por cien urbanos, industriales y nocturnos (la iluminación es sublime) hasta, por supuesto, los coches.
En cuanto a la jugabilidad, el juego nos deja que nos adaptemos a él y a la vez se adapta a nosotros. Podemos simplemente centrarnos en correr, mejorar los coches y tunearlos sin más (incluso podemos pasar del mundo abierto yendo a la siguiente prueba en “viaje rápido”) o ir configurando y editando cada parte de nuestro coche (frenos, neumáticos, suspensión, turbo, etc) para que se adapte a nuestra forma de conducir o incluso hacer que sea el más óptimo para  cada prueba del juego. Podemos optar por un coche que derrape más, por un turbo que sea más potente pero menos prolongado o por una suspensión más dura. Todos los parámetros que afectan a la conducción son editables en Need for Speed.
La mayor pega que le veo al juego es que hay que tener claro que este Need for Speed es un juego online (si no tienes internet no juegas) y que se basa en ello y cuanto antes lo tengamos presente, mejor. A mí no me hace mucha gracia que esto sea así, tengo algo de fobia al juego online y más si es “por obligación” y en cierta forma me hace perder un poco la confianza en los juegos cuando requieren de conexión a internet permanente, pero, por otro lado, en Need for Speed funciona realmente bien (y no sólo por tener servidores dedicados). Otros jugadores pueden entrar en tu mundo, te cruzarás con ellos, podrás retarlos al instante y admirar sus coches; también están los Speedwalls que son rankings donde vemos puntuaciones de amigos (picarse de vez en cuando no está mal), podremos subir fotos y otros podrán darle a “me gusta” (cosa que hará que nuestra REP suba); en definitiva, en el juego cuanto más molemos y otros vean que molamos, mejor.
Como conclusión, y teniendo muy claro este último punto para no llevarnos un chasco gordo, Need for Speed es un juego ambicioso técnicamente, que nos da lo que promete con creces: conducción arcade directa, libertad de conducir como queramos, grandes opciones de personalización que harán que sintamos que ese coche es nuestro y solo nuestro; y un mundo abierto bastante entretenido y variado, pero en el que a veces, podemos tener la sensación de que lo que hacemos no tiene demasiada relevancia, que vamos saltando de carrera en carrera sin más, y justo ahí es cuando caes en la cuenta de que el componente online puede ser realmente importante en un vieojuego (miras los rankings de tus amigos y llega el pique). Para mí, este Need for Speed es el mejor arcade de carreras de los últimos años.

bueno
Texto: BlueBlood
Fotografías y vídeos propiedad de sus respectivos autores.

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